La Mosquitia...

La Mosquitia es una vasta y vibrante área de tierra salvaje que se extiende a lo largo del borde este de Honduras, hasta el país vecino de Nicaragua.

Es famosa por ser la tierra salvaje y jungla más grande y diversa de toda Centroamérica. Es el hogar de todos los ecosistemas que usted se pueda imaginar: manglares, pantanos, lagunas, ríos, sabanas y bosques tropicales. Es habitada por cinco grupos étnicos únicos: los mismitos, tawahka, pesch, garífunas y ladinos, y alberga más de 200 sitios arqueológicos diferentes, incluyendo la legendaria Ciudad Blanca, llena de mitos locales y leyendas.

Debajo de la bóveda celeste y en las aguas encontrará una vida exuberante. Hay animales como el jaguar, el tapir de Baird, el pecarí de labio blanco, tortugas marinas verdes, manatíes de las Antillas y el mono capuchino de cara blanca. Unas 750 especies diferentes de pájaros planean el cielo y se posan en los árboles, pájaros como tucanes, grandes guacamayos verdes, águilas arpías y el muitú colorado. Más de 500 especies diferentes de plantas y árboles florecen es este rico suelo, el caoba, cedro español, roble y el pino tropical. ¿Cómo puede un lugar tener tanta vida? La Mosquitia cubre una superficie de más de 32.500 millas cuadradas.

La Reserva de la Biosfera del Río Plátano...

La Reserva de la Biosfera del Río Plátano es el fruto de un movimiento conservacionista que empezó en el área en 1972. Confrontados con la amenaza de deforestación y la pérdida de especies y recursos naturales, se hizo un esfuerzo coordinado y decidido para preservar el área. Se progresó mucho cuando UNESCO intervino en 1976 y la convirtió oficialmente en un sitio de Patrimonio Mundial. Pero la reserva del río Plátano no es simplemente importante por razones biológicas y ecológicas, ofrece preservación también; ya que en los bosques y junglas de la reserva habitan cinco grupos indígenas diferentes que se encuentran igualmente amenazados por el mundo fuera de los límites de la reserva.
Se cree que los pesch es la tribu más antigua de las tribus de los bosques tropicales, y tan sólo quedan 350, del millón que había antes de la llegada de los españoles. Los pesch se ganan el sustento cultivando, pescando y cazando y se esfuerzan para no ser completamente dominados y asimilados por otra tribu local, los misquitos. Es un balance delicado, y el mínimo descuido o paso en falso pueden ocasionar un desastre para los pesch.